Línea de autobuses suspende servicio en medio de varios ataques extorsivos bajo era Fujimori en Perú
La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, se dirige al palacio presidencial tras su toma de posesión en Lima, Perú, el martes 28 de julio de 2026. (Foto AP/Martín Mejía)
LIMA (AP) — Una empresa de transporte público de Lima suspendió el miércoles sus actividades luego de que una de sus unidades fuera baleada tras una serie de ataques extorsivos ejecutados después del inicio del plan de seguridad de la presidenta Keiko Fujimori, quien pidió “paciencia” asegurando que no puede “dar resultados en 15 días”.
Entre el martes y el miércoles se reportaron cinco ataques contra transportistas en la capital de Perú. El martes ocurrieron tres ataques que dejaron un chofer herido de dos disparos, otro bus con las lunas rotas por cuatro hombres que exigían pagos y un ataque a tiros contra el bus de la empresa 41, que recorre Lima de norte a sur, luego del cual los agresores dejaron un papel con un teléfono con código de Colombia para coordinar pagos extorsivos y advirtiendo a los transportistas que si salían a trabajar el miércoles iban a morir.
El miércoles, un chofer de mototaxi —la modalidad más común de transporte en Perú en zonas pobres— fue asesinado a tiros. La víctima era el migrante venezolano José Olivares, de 24 años. Más tarde otro chofer de bus recibió dos tiros por la espalda y fue llevado a la unidad de cuidados intensivos de un hospital.
La extorsión es uno de los delitos que más afecta a los peruanos y los más perjudicados son los transportistas, quienes son asesinados si no pagan a los delincuentes. En 2025 unos 239 transportistas fueron asesinados en Perú, según el observatorio del crimen y la violencia.
El sábado, el gobierno lanzó de forma discreta el plan Escudo donde militares y policías cuidarán algunos de los más de 22.000 vehículos y terminales del transporte público de Lima, para evitar ataques extorsivos. Esa misma noche la puerta de la terminal sur de la empresa 73 fue tiroteada y la compañía dejó de funcionar tres días. Casi todos los ataques extorsivos ocurren en la periferia capitalina donde vive la mayoría de los 10 millones de vecinos y que cuentan con escasa vigilancia policial en sus espacios públicos.
Los expertos y algunos legisladores opositores han cuestionado el enfoque gubernamental porque fue aplicado sin éxito por los últimos gobiernos y sugieren concentrarse en aumentar la inteligencia humana y electrónica.
Keiko Fujimori, quien asumió la presidencia el 28 de julio, pidió “paciencia” y confianza en su gestión durante una actividad pública, señalando que “no podemos dar resultados en 15 días”.
Aseguró que el plan de su gobierno es diferente y se caracteriza por motivar a policías y militares, buscar coordinación entre instituciones que antes se criticaban y el uso de una estrategia “donde se utiliza la inteligencia”.
La fiscalía indicó que entre enero y el 17 julio se registraron 107 ataques criminales extorsivos al transporte público en la capital, pero no detalló el número de asesinados.
En las recientes elecciones presidenciales la principal preocupación de los peruanos fue la lucha contra el crimen, en especial las extorsiones que agobian a los negocios y que se han expandido por casi todo Perú. Las denuncias por este delito pasaron de 2.421 en 2019 a 26.734 en 2025, según datos oficiales.
Fujimori ganó tras prometer acabar con el crimen y en su campaña electoral recordó que actuaría como su padre —el fallecido y sentenciado expresidente Alberto Fujimori (1990-2000)— en cuya gestión se capturó a los líderes del grupo violento Sendero Luminoso.
