Rescatistas excavan entre escombros y deslaves tras sismo en Indonesia que mató a 47
En esta imagen publicada por la Agencia Nacional Indonesia de Búsqueda y Rescate (BASARNAS), rescatistas buscan víctimas en un edificio dañado tras un sismo en Maumere, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental, Indonesia, el sábado 15 de agosto de 2026. (BASARNAS via AP)
LABUAN BAJO, Indonesia (AP) — Los equipos de búsqueda retiraron escombros de edificios derrumbados y tierra desplazada en aludes en el este de Indonesia, mientras buscaban cuerpos y posibles sobrevivientes el domingo, al día siguiente de que un potente terremoto matara al menos a 47 personas, hiriera a más de 100 y desplazara a miles.
La Agencia Nacional de Gestión de Desastres informó que al menos 24 personas murieron en el distrito de Manggarai y 17 en el vecino Manggarai Oriental, con otras muertes reportadas en los distritos de Sikka, Ngada y Ende. Los rescatistas seguían buscando a aldeanos que se teme quedaron sepultados bajo deslizamientos provocados por el sismo en seis distritos de Flores, una isla predominantemente católica en la Indonesia de mayoría musulmana.
El Servicio Geológico de Estados Unidos indicó que el terremoto de magnitud 7,7 se produjo a 68 kilómetros (42 millas) al norte-noroeste de Ende, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental. El sismo, a una profundidad de unos 10 kilómetros (6 millas) frente a la costa de Flores, sacudió gran parte de la isla y hizo que los residentes huyeran presas del pánico. Los temblores también se sintieron en la vecina Nusa Tenggara Occidental y en partes del sur de Sulawesi.
La agencia de desastres señaló que el terremoto destruyó más de 900 viviendas y dañó casi otras 450, lo que obligó a unas 5.000 personas a refugiarse en albergues temporales. Miles más pasaron la noche al aire libre, por temor a fuertes réplicas. Al menos 167 instalaciones públicas, incluidas escuelas, centros de salud e iglesias, también resultaron dañadas.
Los trabajadores de ayuda comenzaron a distribuir arroz, comidas listas para comer, agua potable, mantas y medicamentos, mientras se instalaban refugios de emergencia para los residentes desplazados. Las autoridades manifestaron que restablecer la electricidad y las comunicaciones, así como llevar ayuda a aldeas remotas aisladas por deslizamientos, seguía entre los mayores desafíos.
El sismo también golpeó Labuan Bajo, la puerta de entrada al Parque Nacional de Komodo, uno de los destinos turísticos más conocidos de Indonesia. Los deslizamientos bloquearon tramos de la Carretera Trans-Flores, una vía de aproximadamente 700 kilómetros (435 millas) que conecta comunidades a lo largo de la isla montañosa.
Muchos residentes continuaron durmiendo afuera en lugar de arriesgarse a regresar a viviendas dañadas.
“La sacudida fue aterradora, tan intensa que mi casa casi se derrumba. Temíamos que las réplicas la hicieran caer sobre nosotros mientras dormíamos”, dijo Anastasia Imad, una agricultora de Labuan Bajo, desde una tienda verde improvisada junto a su casa dañada.
Los equipos de rescate reanudaron las búsquedas el domingo en zonas que habían permanecido inaccesibles desde el terremoto, en particular en los distritos de Manggarai, Manggarai Oriental y Nagekeo.
“Hemos despejado la mayoría de los deslizamientos y reabierto carreteras hacia aldeas que antes estaban aisladas, aunque las interrupciones de las comunicaciones y los cortes de energía siguen dificultando las labores de búsqueda”, explicó Fathur Rahman, jefe de la Oficina de Búsqueda y Rescate en Maumere, capital del distrito de Sikka.
Añadió que los rescatistas se estaban concentrando en revisar los escombros de viviendas derrumbadas y otros edificios en busca de posibles víctimas.
Indonesia, un archipiélago de más de 17.000 islas, es propenso a terremotos y erupciones volcánicas debido a su ubicación en el “Anillo de Fuego” del Pacífico, un arco en forma de herradura de fallas sísmicas y volcanes.
Flores ha sufrido algunos de los desastres más mortíferos del país. Un potente terremoto y tsunami en 1992 mató a unas 2.500 personas en la isla.
En 2018, un terremoto de magnitud 7,5 desencadenó un tsunami en Sulawesi que mató a más de 4.400 personas. En 2004, un sismo de magnitud 9,1 frente a Sumatra desató un tsunami que mató a unas 230.000 personas en una docena de países.
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Los periodistas de The Associated Press Niniek Karmini y Edna Tarigan, en Yakarta, Indonesia, contribuyeron a este reportaje.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
