Ébola se propaga más rápido en el Congo de lo que puede ser rastreado; van más de 700 muertos

Trabajadores de salud trabajan en el Centro Médico Evangélico, en Bunia, en el este de República Democrática del Congo, el viernes 3 de julio de 2026, donde estaba previsto hacer ensayos clínicos sobre el ébola. (AP Foto/Dirole Lotsima Dieudonne)

Trabajadores de salud trabajan en el Centro Médico Evangélico, en Bunia, en el este de República Democrática del Congo, el viernes 3 de julio de 2026, donde estaba previsto hacer ensayos clínicos sobre el ébola. (AP Foto/Dirole Lotsima Dieudonne)

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El 80% de los nuevos casos de ébola en el este del Congo están surgiendo a partir de cadenas de transmisión desconocidas, declaró el martes la Organización Mundial de la Salud, una muestra de que el brote se propaga más rápido de lo que los funcionarios de salud pueden rastrear los contagios, a pesar de la creciente respuesta.

El Congo ha estado combatiendo desde mayo un brote de un tipo raro de ébola, para el cual no existe un tratamiento ni vacuna aprobados. El Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades indicó la semana pasada que se trata del brote de ébola de más rápido crecimiento en el continente.

“Quizá el hallazgo más alarmante es que muchas de las muertes notificadas recientemente corresponden a personas que fallecieron en sus comunidades, sin llegar nunca a un centro de salud y sin recibir atención”, indicó Chikwe Ihekweazu tras regresar de un viaje a Bunia, una de las ciudades más afectadas, en la provincia de Ituri. “Y, al día de hoy, el 80% de los nuevos casos no está en nuestras listas de contactos, por lo que nos llegan a partir de cadenas de transmisión desconocidas”, añadió.

Las personas que mueren fuera del sistema de salud no pueden ser aisladas, recibir atención ni se puede rastrear rápidamente sus contactos, lo que aumenta el riesgo de una mayor transmisión.

El brote, explicó Ihekweazu, “sigue superando los esfuerzos de respuesta”.

Hasta el lunes, hay al menos 1.926 contagios y 702 decesos en tres provincias del Congo por el virus Bundibugyo, informaron las autoridades congoleñas. También se han confirmado casos en la vecina Uganda.

Ihekweazu declaró a los periodistas en Ginebra que su visita a Bunia había sido “bastante alentadora en muchos aspectos, pero también sumamente preocupante”.

La capacidad de tratamiento en Bunia está ahora cerca de 800 camas, cifra que aumenta cada semana, y la capacidad de laboratorio ha pasado de uno a 14 laboratorios.

Sin embargo, Ihekweazu señaló que, pese a “nuestros mejores esfuerzos... no hemos logrado alcanzarla (a la enfermedad) en esta carrera”.

La respuesta se ha visto obstaculizada por una brecha de financiación, ataques a centros de salud y un conflicto en curso en el este del Congo, así como por la desconfianza en las comunidades locales.

Decenas de personas que trabajan en un centro de tratamiento de ébola en el noreste del Congo se declararon en huelga el lunes debido a la falta de pagos de salarios y bonificaciones. Un día después acordaron reanudar sus labores con la condición de recibir sus pagos del gobierno en un plazo no mayor a 72 horas.

“Un solo día de huelga ya ha causado daños. Los pacientes no pudieron acceder al centro”, dijeron los trabajadores de salud en huelga en un comunicado. “Consideramos al gobierno como el único responsable de cualquier pérdida de vidas si la instalación se ve obligada a cerrar después de este ultimátum”.

Las autoridades congoleñas declararon un nuevo brote de ébola el 15 de mayo, después de que la enfermedad se estuvo propagando durante varias semanas sin ser detectada, indicó la OMS. Los ensayos clínicos de tratamiento comenzaron la semana pasada, después de que investigadores pusieran en marcha un estudio con la esperanza de combatir el virus.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos informaron el 11 de julio que un ciudadano estadounidense que trabaja para una organización humanitaria en el Congo dio positivo a ébola. No se han dado a conocer más detalles.

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El periodista de Associated Press Geir Moulson contribuyó con este despacho desde Berlín.

MONIKA PRONCZUK
Pronczuk covers 22 countries across Central and West Africa for The Associated Press. She is based in Dakar, Senegal.